Protesta de artistas frente al Ministerio de Cultura en La Habana el 27 de noviembre de 2020. Fotografiada por Reynier Leyva Novo

El Derecho a Tener Derechos

Un nuevo movimiento “artivista” exige libertad de expresión en Cuba.
Coco Fusco Dec 23, 2020

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El 27 de noviembre de 2020, un grupo de artistas, escritores y cineastas cubanos llevaron a cabo una protesta sin precedentes frente al Ministerio de Cultura de la Habana. Una multitud de más de 300 personas cantó y esperó durante doce horas para presionar a los funcionarios para que abrieran las puertas del ministerio y escucharan sus demandas. A las 21.00 h, 32 de ellos pudieron entrar en una reunión histórica de cinco horas con los funcionarios. Los manifestantes pidieron al gobierno cubano que se dejara de hostigar a artistas independientes, que dejara de tratar el disenso como un crimen, y que cesara su violencia contra el Movimiento de San Isidro, un grupo de artistas y activistas que habían organizado una huelga de hambre para protestar por el arresto y la sentencia de un joven rapero. De ese encuentro surgió un nuevo movimiento “artivista” llamado 27N. Pedí a varios artistas que hablaran sobre la importancia de este nuevo movimiento y las respuestas del gobierno cubano a las protestas.

Camila Lobón fotografiada por Reynier Leyva Novo, 2020

Camila Lobón fotografiada por Reynier Leyva Novo, 2020

Camila Lobón

Coco Fusco: ¿Para ti cuales son los elementos más importantes de la protesta del 27 de noviembre?

Camila Lobón: Creo lo más valioso del 27N, más allá de lo inédito de una protesta pacífica espontánea de esa magnitud, fue que aglutinó personas de distintos registros políticos, pero solidarizadas con la defensa de derechos elementales, como la libertad de expresión o el derecho a disentir sin acoso de represalia. Demandas que implican de por sí el desacuerdo de muchos con la realidad política que se vive en Cuba.

¿Como ves la situación actual en Cuba en relación con el movimiento 27N?

La situación actual es impredecible. El gobierno desató una campaña mediática de descrédito sobre las mismas personas que admitieron entraran al ministerio el 27 de noviembre. Luego de la protesta muchos de los participantes han sido vigilados, impedidos de salir de sus casas, acosados por la seguridad del estado vía telefónica, o repudiados públicamente. Sin embargo, la comunidad que se gestó ese día sigue trabajando para profundizar los puntos que se presentaron el 27 de noviembre.

¿Cuales son los proyectos artísticos creados por 27N que representan sus esfuerzos de concientización?

Ahora mismo 27N continúa narrando y visibilizando en sus cuentas de Facebook y Twitter todo lo que ha acontecido desde la protesta. Recién logramos reunirnos físicamente, después de dos semanas en las que varios tuvimos privación ilegal de libertad e interrupción del servicio de internet. Continuamos trabajando y discutiendo. Desde las plataformas online estamos buscando que se identifique, crezca y participe la comunidad.

Un cartel de 27N, 2020

Un cartel de 27N, 2020

Julio Llópiz Casal fotografiado por Reynier Leyva Novo, 2020

Julio Llópiz Casal fotografiado por Reynier Leyva Novo, 2020

Julio Llópiz Casal

Coco Fusco: ¿Para ti cuales son los elementos más importantes de la protesta del 27 de noviembre?

Julio Llópiz Casal: Fue un suceso que resultó de la indignación colectiva. Todo lo que sucedió ese día, desde la forma pacífica en que se dio la protesta hasta la manera en que se eligieron las 30 personas que entraron al ministerio a hablarle a los funcionarios, ocurrió de manera democrática. Yo en lo personal nunca había vivido en Cuba un acontecimiento tan democrático.

¿Como ves la situación actual en Cuba en relación con el movimiento 27N?

La situación es tensa pero favorable en mi opinión. Por un lado, el poder ha desplegado operativos policiales y paramilitares por toda la ciudad y está intentando de argumentar desde los medios oficiales de que lo sucedido fue orquestado desde Estados Unidos. Por otro lado, a pesar de que el ministerio ha encontrado todos los pretextos para no dialogar con los que protestaron, las personas se van articulando poco a poco. El diálogo y el intercambio en torno a las cosas que deben cambiar en Cuba se está dando entre mucha gente de la sociedad civil, pero sobre todo de la comunidad artística. Esa energía está en nuestro ambiente y es muy importante.

¿Cuales son los proyectos artísticos creados por 27N que representan sus esfuerzos de concientización?

Hemos hecho pequeños audiovisuales de carácter documental sobre lo que ha sucedido y está sucediendo a raíz del 27N. Yo he creado diseño gráfico para responder a las campañas de descrédito que tratan de crear la imagen de terroristas y mercenarios alrededor nuestro. En el futuro inmediato haré intervenciones, performances y videos que se relacionen de una u otra forma con las posibilidades de la libertad expresiva y el respeto a la diferencia.

Logotipo 27N, 2020

Logotipo 27N, 2020

Luis Manuel Otero Alacantra durante su huelga de hambre, fotografiado por Katherine Bisquet, 2020

Luis Manuel Otero Alacantra durante su huelga de hambre, fotografiado por Katherine Bisquet, 2020

Luis Manuel Otero Alacantra

Coco Fusco: ¿Para ti cuales son los elementos más importantes de la protesta del 27 de noviembre?

Luis Manuel Otero Alacantra: El elemento más importante del 27N, que de hecho, no empezó el 27 de noviembre, comenzó a raíz de la molestia del Movimiento San Isidro ante la detención de Denis Solís, un miembro del movimiento, artista, músico. Todo esto vino conectado con sentimientos personales, de amistad, valores que en Cuba se han ido perdiendo a partir de la carencia, de la persecución, y de las fracturas en la amistad que esto provoca. Comenzamos una campaña por su liberación. O él salía a las calles o nosotros, muertos. Todo ese sentimiento de amistad se fue expandiendo hasta llegar a muchos otros cubanos que, conectados a través del amor, la admiración, con el compromiso de la lucha por la justicia, se unieron.

¿Como ves la situación actual en Cuba en relación con el movimiento 27N?

La realidad cubana está marcada por una falta de creatividad por parte del régimen, y una falta de representación de la ciudadanía. El 27N son una representación de una sociedad cubana creativa, con deseos de estar dentro de Cuba y hacer algo por Cuba, a diferencia del régimen que es cada día más patética y frustrada, con menos soluciones a nuestros problemas. Lo único que tiene el gobierno es la represión y la violencia y los miedos a la ciudadanía. El 27N aglutina a los artistas con activistas que abogan por los derechos de los animales y los derechos de género. Todos se unieron por la justicia.

¿Cuales son los proyectos artísticos creados por 27N que representan sus esfuerzos de concientización?

El arte, en los últimos años, ha sido desplegado en Cuba como un ejercicio de educación cívica. Se ha hecho esto en un país tan rígido como este, donde la más mínimo dinamita todo. Cuba es como el hombre macho, que por no hacerse un examen, muere de cáncer en la próstata. Ahora mismo, el arte conecta con mucha gente cuando haces una obra en función de estos temas. Cuando haces una buena foto, mucha gente lo ve y se sensibiliza. El arte está dando soluciones y herramientas a la gente.

Un cartel de 27N, 2020

Un cartel de 27N, 2020

Reynier Leyva Novo y Tania Bruguera, fotografiados por Reynier Leyva Novo, 2020

Reynier Leyva Novo y Tania Bruguera, fotografiados por Reynier Leyva Novo, 2020

Reynier Leyva Novo

Coco Fusco: ¿Para ti cuales son los elementos más importantes de la protesta del 27 de noviembre?

Reynier Leyva Novo: Para mí lo más importante es la protesta en sí. En Cuba no hay una cultura de protesta contra el gobierno ni al margen del estado. Esa cultura cívica acabó, paradójicamente, en el año 1959 cuando triunfó la Revolución cubana. La protesta salió del imaginario posible para los cubanos que llevan décadas silenciados o protestando en voz baja dentro de sus casas para que el gran vecino no los escuchara. Después del allanamiento de la sede del Movimiento San Isidro por parte de la policía, la gente sintió una profunda indignación que desembocó en la calle. Al principio solo éramos unas treinta, pero en pocas horas habían más de trescientas personas unidas por una idea en común: Libertad. Libertad de expresión, libertad de disenso, libertad de asociación. Ese día la gente comenzó a pensar diferente y convertir su pensamiento en acción. Un elemento importante fue que nuestras demandas trascendieron el ámbito meramente cultural o artístico para ser demandas cívicas que hablaban de nuestros derechos elementales como ciudadanos, que son los derechos de todos, no de una minoría casi siempre privilegiada. Los intelectuales y artistas de la Cuba de los últimos sesenta años pocas veces habían asumido esa responsabilidad.

¿Como ves la situación actual en Cuba en relación con el movimiento 27N?

El 27N definitivamente abrió una puerta. El gobierno luce desestabilizado. Como tirando piedras a todos lados buscando al enemigo o creándolo en el lugar equivocado. Da la impresión de que no están a la altura del momento histórico y al parecer no tienen respuestas concretas a nuestras demandas. O lo que es peor, no quieren tener respuestas. Lo cierto es que la gente vio una luz en el camino. Es triste que un gobierno no escuche las demandas legitimas de sus ciudadanos. El movimiento 27N es una energía que vive en el cuerpo de muchos cubanos dentro y fuera de la isla. Es una energía que esta más allá de las fronteras.

¿Cuales son los proyectos artísticos creados por 27N que representan sus esfuerzos de concientización?

Los 30 representantes que fuimos designados por consenso el 27N para entrar a la reunión con los funcionarios en el Ministerio de Cultura nos hemos nucleado en una alianza heterogénea que busca darle continuidad a ese espíritu de reclamo y justicia social que se creo ese día. Dada el hostigamiento policial a muchos de los manifestantes las acciones creativas han estado dirigidas a las redes sociales como espacio fundamental y los proyectos artísticos generados han sido en su mayoría convocatorias abiertas en las que la gente puede aportar y sumarse desde sus plataformas digitales. Un ejemplo es los “videos reconstrucción” del 27N en los que se pide a las personas que digan en 40 segundos porque fueron ese día a la protesta. La idea es crear una memoria colectiva de la manifestación desde la voz de sus propios protagonistas. El Movimiento San Isidro ha invitado a la gente a unirse a un silbato colectivo todas las noches a una hora señalada. También se creó un #challenge (#yopagoyoahorro) donde se invita a las personas a apagar el televisor en el horario del Noticiero Nacional de Televisión (NTV) como forma de protesta ante la campaña de difamación que ha llevado a cabo este medio y también en reacción a la subida de los precios de la electricidad en Cuba. Yo convoqué desde mi pagina Instagram y Facebook a que las personas se lavaran los dientes en publico con el lema de #noaladifamasion y #cuidatuverbo. Otra acción poética y funcional fue la llevada a cabo por la poeta Katherine Bisquet y la artista visual Camila Lobón, en la que colgaron en la fachada de su edificio una de las sabanas usadas durante los 13 das de prisión domiciliar a los que fueron sometidas y en la que rezaba el texto: “13 días de privación de ilegal de libertad. Tenemos derecho a expresarnos libremente”. 27N está creando una campaña gráfica fresca y colorida en respuesta a temas candentes como detenciones de casas, la criminalización del pensamiento libre, las acusaciones infundadas hechas por el gobierno contra creadores y periodistas independientes, alegando que trabajaban para la CIA. Mientras el gobierno reprime con violencia nosotros respondemos con creatividad, inteligencia y culture.

Un cartel de 27N, 2020

Un cartel de 27N, 2020

Una reunión 27N fotografiada por Reynier Leyva Novo, 2020

Una reunión 27N fotografiada por Reynier Leyva Novo, 2020