Esta cronología se concentra en las actividades de Diego Rivera en la Unión Soviética y en los Estados Unidos; en el proceso se destaca la manera en que se gesta la extraordinaria retrospectiva de Rivera, celebrada en El Museo de Arte Moderno en 1931-1932. Presenta facetas clave en la trayectoria del pintor antes de la exposición, y subraya su impacto inmediato en los debates en Estados Unidos acerca del valor político y artístico del arte público.

Rivera nace en Guanajuato, México, el 8 de diciembre de 1886. Desde sus primeros años, da muestras de su talento artístico. En 1897 asiste a la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA), antes conocida como la Academia de San Carlos, la escuela de arte más antigua en América Latina. Rivera se inscribe como estudiante de tiempo completo al año siguiente. Becado por el gobernador de Veracruz, Rivera viaja a Europa in 1907, donde permanecerá durante gran parte de los catorce años siguientes. Radica en París la mayor parte del tiempo que vive en el extranjero y, al cabo de pocos años, ocupa un lugar destacado en la vanguardia europea. No obstante la distancia que lo separa de México, Rivera permanece informado de los acontecimientos en su país. La cobertura de prensa y los recuentos personales de amigos y colegas dan cuenta de la Revolución mexicana, conflicto que duró más de una década y que reclamó la vida de más de un millón de mexicanos.

Dieciocho meses después de anunciar su candidatura para la presidencia de la República, Álvaro Obregón asume el poder en diciembre. Su presidencia inicia el periodo de reconstrucción después de la sangrienta guerra civil.
Ante la tarea de renovar la vida cultural en el país, José Vasconcelos pronuncia un discurso al asumir la dirección de la Universidad Nacional de México, donde instó a los intelectuales del país a "abandonar vuestras torres de marfil para sellar un pacto de alianza con la Revolución". Vasconcelos, el escritor Alfonso Reyes y Alberto Pani, embajador de México en Francia, se dirigieron a Rivera con la esperanza de reclutarlo en su campaña para forjar una nueva cultura nacional en el México posrevolucionario.

Con el apoyo de un estipendio otorgado por el gobierno mexicano, Rivera viaja a Italia para estudiar a los maestros del Renacimiento. Durante el invierno de 1920 y la primavera siguiente, viaja a Verona, Padua, Venecia, Rávena, Florencia, Asís, Orvieto, Roma y Siracusa, realizando cientos de dibujos y estudiando los instrumentos y técnicas tradicionales de la pintura al fresco.

En el otoño de 1921, el presidente Obregón nombra a Vasconcelos titular de la Secretaría de Educación del país. Como parte de un amplio programa de arte auspiciado por el Estado, Vasconcelos comisiona a artistas mexicanos la creación de obras murales en edificios públicos importantes de la Ciudad de México. Este proceso detona el inicio del muralismo mexicano, un renacimiento de la pintura mural a gran escala cuyo propósito es trasmitir los ideales posrevolucionarios de la nación a un público más amplio. Rivera retorna a la Ciudad de México en julio y en noviembre comienza a realizar bocetos para su primer mural, localizado en el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria (hoy Antiguo Colegio de San Ildefonso).

En marzo, Rivera inicia la serie de murales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la capital mexicana. La sede de las oficinas de Vasconcelos es un edificio neocolonial distribuido en torno a dos patios que Rivera nombra el Patio del Trabajo y el Patio de las Fiestas. Para 1928, año en que concluye el proyecto de la SEP, Rivera había cubierto con sus frescos más de 1,585 metros cuadrados (5,200 pies cuadrados) de muros. Más tarde, en un intento por resumir esta serie que abarcó 235 tableros, Rivera escribe que su objetivo fue "reflejar la vida social de México como la veía y, a través de mi visión de la verdad, mostrar a las masas el perfil del futuro".

Encabezado por Rivera, David Alfaro Siqueiros y Xavier Guerrero, el Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores, y Escultores de México lanza su manifiesto el 9 de diciembre. Con un lenguaje militante, el documento ensalza a los trabajadores urbanos y rurales, al soldado y al indígena; denuncia las prácticas explotadoras de los ricos; condena las formas del arte aristocrático; y alaba lo que llama "las expresiones del arte monumental por su utilidad real para el público general". El manifiesto reaparece publicado en 1924 en El Machete, que se habría de convertir en el órgano oficial del El Partido Comunista de México (PCM). El sindicato y el PCM compartieron lazos profundos. Rivera se incorporó al partido en 1922 y, posteriormente, fue miembro de su comité ejecutivo.

En mayo, Rivera ya había terminado la primera etapa de los murales en la Escuela Nacional de Agricultura (hoy la Universidad Autónoma) en Chapingo, originalmente una hacienda jesuita a las afueras de la Ciudad de México. Terminado en 1927, el proyecto incluye series de frescos en el edificio administrativo de la escuela y en el entonces auditorio nuevo, localizado en la otrora capilla de la hacienda. Esos meses saturados de actividad en 1924, cuando Rivera dividió su tiempo entre la SEP y la Escuela Nacional de Agricultura, coinciden con el fin de la gestión presidencial de Obregón. Plutarco Elías Calles, el sucesor que Obregón había elegido, es electo presidente y toma posesión en diciembre.
El 26 de abril de 1925, Rivera presenta su carta de renuncia al PCM, ante la tirantez de sus relaciones con otros miembros del partido. Más tarde, ignorando las diferencias sustantivas, Bertram Wolfe, amigo, colega y futuro biógrafo del artista, culpa las tensiones en el grupo al hecho de que Rivera estuviera profundamente comprometido con sus encargos pictóricos y, por ende, faltara con frecuencia a las juntas y eventos del partido. En julio de 1926, Rivera se reincorpora al partido, en esa ocasión asumiendo su activismo político con vigor impresionante. Durante los meses siguientes, encabeza numerosos comités y es portavoz de protestas en contra del expansionismo estadounidense en México y de la intervención de los Estados Unidos en Centro y Sudamérica; asimismo enarbola la bandera de una variedad de otras causas.

En el otoño, Rivera viaja a la Unión Soviética como parte de la delegación oficial del PCM que participaría en las celebraciones del décimo aniversario de la Revolución de Octubre. Su fama como comunista en América del Norte es tal que Rivera es invitado a presenciar las festividades desde una plataforma en el mausoleo de Lenin, a poca distancia de José Stalin. El 24 de noviembre, apenas pocas semanas después de las festividades del aniversario, Anatoli Lunacharsky, el Comisario soviético de Instrucción ofrece al artista un contrato para pintar murales en el edificio del Ejército Rojo de Moscú. Las declaraciones de Lunacharsky aluden a proyectos pictóricos adicionales para Rivera en la Unión Soviética, sin embargo, estos jamás se cristalizan.

Alfred H. Barr, Jr. (futuro director del Museo de Arte Moderno) y su amigo y colega Jere Abbott futuro subdirector del Museo) conocen a Rivera en enero, durante su visita a Moscú. Los tres se frecuentan de manera regular durante las seis semanas siguientes.

Durante su estancia en Moscú, Rivera imparte clases, dicta una conferencia en la Komakademiia (Academia Comunista) y colabora en revistas artísticas y literarias. En marzo firma el manifiesto del grupo Oktiabr (Octubre) en unión de veintiocho artistas, fotógrafos, cineastas y arquitectos soviéticos. Oktiabr propone cinco áreas clave de actividad: planificación y construcción arquitectónica racional; diseño de los artistas de objetos para consumo de las masas; diseño de centros para una "forma de vida colectiva nueva", incluyendo clubes, salas de lectura y mesones; organización de festivales masivos; y educación artística. A principios del verano, Rivera abandona la Unión Soviética de manera repentina y sin avisar a sus colegas y amigos. Las razones precisas de la salida de Rivera aún son inciertas.
En enero de 1927, la Weyhe Gallery (Galería Weyhe) mostró por primera vez obras de Rivera. La exposición ahí montada abarca pinturas y dibujos del pintor que reciben considerable cobertura de prensa. El New York Evening Post declara que "conduce [al espectador] a la conclusión de que una peregrinación a México debería ser parte de la educación artística". En el mismo mes, sus obras se integran a una exposición de arte mexicano moderno en el Art Center (Centro de Artes) fundado por los Rockefeller en Nueva York. En marzo, el Art Center también presentó una exposición de arte popular mexicano organizado por Frances Flynn Paine, representante de Rivera.

En agosto, Rivera se encuentra de nuevo trabajando en los muros de la Secretaría de Educación Pública. En el otoño, termina esta serie de murales que, en su conjunto, se conoce como Corrido de la revolución proletaria. El regreso del artista a México coincide con profundos cambios en el panorama político de su país. El 17 de julio, Obregón, recientemente reelecto presidente, es asesinado. Calles mantendría el control hasta 1934, manejando el poder entre bambalinas, durante las gestiones de tres presidentes títeres, periodo que se conoce como el Maximato. En junio de 1929, el gobierno autoritario de México cierra las oficinas del comité central del PCM y la sede de El Machete, obligando al partido a ocultarse en la clandestinidad en tanto recupera su estatus legal, hecho que ocurre bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas en 1935.

En el verano, Rivera comienza los murales de las escaleras en el Palacio Nacional de la Ciudad de México. No terminaría la serie hasta 1935. Titulada Epopeya del pueblo mexicano, la serie de murales reúne referencias históricas, mitología e invención para ofrecer un viaje épico a través de la historia de México.

En julio, Rivera conoce a Dwight Morrow, embajador de los Estados Unidos en México. En septiembre el artista acepta formalmente el encargo del diplomático para crear murales en el Palacio de Cortés en Cuernavaca. En diciembre, Rivera comienza a bocetar y a preparar los muros para pintar su Historia del estado de Morelos. Conquista y revolución..
Cuando se hallaba ultimando detalles para el encargo de Morrow, Rivera es expulsado del PCM. El partido esgrime muchos reclamos en contra del artista: Rivera está trabajando para el gobierno mexicano y, por lo tanto, ante los ojos del comité, colabora con un régimen anticomunista; también negocia un proyecto con Morrow, un funcionario prominente dedicado a proteger los intereses de los Estados Unidos en México. Por otra parte, las luchas de distintas facciones en el interior del partido también desempeñan un papel en la expulsión de Rivera: el pintor se muestra ambivalente —por decirlo de alguna manera— acerca de las exigencias del PCM de plegarse a la ortodoxia estalinista. El 19 de diciembre, Rivera firma una declaración para denunciar su expulsión y anunciar sus simpatías por la oposición internacional en contra de Stalin.

El 21 de agosto, Rivera contrae matrimonio con la artista Frida Kahlo en una ceremonia civil celebrada de manera íntima en Coyoacán, México.

El 7 de noviembre, El Museo de Arte Moderno abre sus puertas en Nueva York. Los amigos de Rivera, Barr y Abbott, son nombrados director y subdirector del Museo, respectivamente; Abby Aldrich Rockefeller, importante coleccionista de la obra de Rivera, es una de las fundadoras. En un folleto del Museo publicado por esos años, Barr describe el propósito de la institución de coleccionar y exponer a "los maestros vivos más importantes, especialmente de Francia y los Estados Unidos, aunque, de cuando en cuando, deben incluirse grupos representativos de Inglaterra, Alemania, Italia, México, y otros países". Seis meses después de la inauguración del MoMA, Paine escribió a Rivera para informarle que los directores del Museo se muestran entusiasmados ante su próxima exposición individual.

Rivera y Kahlo arriban a San Francisco el 10 de noviembre para comenzar el trabajo en el mural del Luncheon Club, comedor del nuevo edificio de la Bolsa de Valores de San Francisco. La pareja es recibida con una exposición de la obra de Rivera en el California Palace of the Legion of Honor (Museo Legión de Honor del California Palace), es su primera exposición a gran escala en los Estados Unidos. Rivera termina los diseños para el mural en el Luncheon Club, Alegoría de California, en diciembre. Durante la primavera del año siguiente, termina un pequeño mural en el hogar de Sigmund y Rosalie Stern en Atherton, California, y un gran mural en la California School of Fine Arts (Escuela de Bellas Artes de California) (hoy, San Francisco Art Institute [Instituto de Arte de San Francisco])


En octubre, se inaugura la exposición Mexican Arts (Artes mexicanas) en The Metropolitan Museum of Art (El Museo Metropolitano de Arte) en Nueva York. Mezcla de piezas prehispánicas, coloniales y modernas, divulga el muralismo mexicano a través de obras de Rivera, José Clemente Orozco y Siqueiros, e incluye el primer mural portátil de Rivera, Escena de mercado, comisionado por Elizabeth Morrow como regalo para su esposo Dwight Morrow.

El 2 de julio, un día antes de marchar a México, Paine escribe a Barr. Su interés se cifra en la próxima exposición de Rivera en el MoMA; sin embargo, menciona otro posible proyecto en Nueva York para el artista: "Sostuve una conversación muy satisfactoria con el Señor Raymond Hood [ . . . ] para hablar más acerca de los frescos en el Radio Center". Hood, principal arquitecto a cargo de la planificación de Radio City (hoy conocido como el Rockefeller Center), propiedad de John D. Rockefeller Jr., comienza el proyecto en los últimos días de ese mes.

En anticipación al arribo de Rivera a Nueva York, sus asistentes preparan un estudio improvisado en el sexto piso del edificio Heckscher y comienzan a construir las estructuras metálicas que servirán de soportes para sus murales portátiles.
El SS Morro Castle ancla en Nueva York el 13 de noviembre, llevando de México a Rivera, Kahlo, Paine y Ramón Alva Guadarrama, el asistente de Rivera. Al día siguiente, el New York Herald Tribune describe la emoción del artista a su llegada: "A medida en que el buque se aproximó al Battery, él se mostró como un auténtico neoyorquino que regresaba a casa".

Durante las seis semanas siguientes, Rivera y sus asistentes trabajan de manera incansable en los tableros al fresco que serán las piezas centrales de su exposición.

El 23 de diciembre se inaugura la retrospectiva de Rivera en El Museo de Arte Moderno; reúne 149 piezas así como cinco murales portátiles con temática mexicana. Pocos días antes de la inauguración, The New York Times la califica como el "evento sobresaliente para esta semana". La exposición inspira un alud de cobertura de prensa.
El 6 de enero, Rivera devela tres murales portátiles adicionales en el Museo, ahora el tema se centra en Nueva York; estas obras nuevas generan otra oleada de prensa acerca del artista y de la exposición. A medida en que crece el perfil público de Rivera, también aumentan las controversias acerca de su postura política e influencia en los Estados Unidos. Escritores, artistas y periodistas de izquierda condenan vigorosamente su colaboración con los capitalistas de Norteamérica. No sorprende que también surgieran quejas de la derecha. En el número de marzo de Creative Art, el crítico conservador Henry McBride desdeña los tableros más recientes de Rivera, diciendo que son "los frutos de demasiadas lecturas de los periódicos comunistas en el tren [a Nueva York]".

Después del cierre de la retrospectiva de Rivera, la Weyhe Gallery adquiere los ocho tableros y comienza a ofrecerlos a posibles compradores. Más tarde ese año, publica una serie de litografías —un medio sin duda más portátil— que reproduce imágenes de los famosos murales de Rivera en México.

El ballet H.P. (Horsepower), colaboración entre Rivera y el compositor mexicano Carlos Chávez, se estrena en la Academy of Music (Academia de la Música) en Filadelfia, el 31 de marzo. Los bocetos de Rivera para el vestuario y la escenografía comenzados en 1927, se integran a la colección del Museo de Arte Moderno en 1941, donados por Abby Rockefeller.

El 10 de junio, Rivera firma un contrato con la Founders Society of the Detroit Institute of Arts (Sociedad de Fundadores del Instituto de Artes de Detroit) para realizar una serie de frescos patrocinados por Edsel Ford. Después de visitar y tomar apuntes de las fábricas en la zona, incluyendo la fábrica del Ford Motor Company en River Rouge, Rivera comienza a trabajar en el mural Industria de Detroit, en julio. En un periodo de nueve meses cubre las cuatro paredes del patio del instituto , ocupando más espacio mural que el estipulado en el contrato original.

El 2 de noviembre, aún en Detroit, Rivera firma un contrato con la Todd-Robertson-Todd Engineering Corporation and Todd & Brown, Inc., para realizar un mural en el edificio de la Radio Corporation of America (RCA) en el Rockefeller Center. De inmediato, el artista comienza a bocetar los diseños para el fresco.

Rivera y Kahlo llegan a Nueva York en marzo, preludiados por los boletines de prensa del Rockefeller Center. El pintor pronto comienza a trabajar en su mural, Hombre en el cruce de caminos, en el edificio de la RCA. Según los asistentes de Rivera, Abby y Nelson Rockefeller siguen de cerca los avances del fresco, imperturbables ante la poderosa carga política del tema. No obstante, cuando el 24 de abril, el New York World-Telegram, publica el encabezado: "Rivera perpetra escenas de actividad comunista en los muros de la RCA, y Rockefeller, Jr. paga la cuenta", la familia se siente obligada a reaccionar.

El 4 de mayo, Nelson Rockefeller escribe al artista para solicitar que retire el detalle en el mural que más atrapa la atención de los críticos: un innegable retrato de Vladimir Lenin. Rivera se rehúsa. Los medios vuelcan su atención sobre la discordia.

Sin intención alguna de ceder ante la negativa del pintor de retirar el retrato ofensivo, los administradores de la RCA, Todd-Robertson-Todd cesa a Rivera el 9 de mayo y sus murales pronto se cubren.

Pocas horas después de divulgarse el cese de Rivera, una multitud de inconformes se reúne a las afueras del edificio de la RCA. En los días siguientes, los Rockefeller reciben un alud de cartas de todo el país, algunos alabando el cese de Rivera, otros implorando que se le permita terminar el mural. Por razones que permanecen inciertas, fracasa el trato fraguado a puerta cerrada por Nelson Rockefeller y otros de trasladar el mural de Rivera en la RCA al Museo de Arte Moderno; y la obra es destruida durante el fin de semana del 10 y 11 de febrero de 1934.

Rivera sufre una serie de tropiezos profesionales como resultado de la debacle del Rockefeller Center. El 12 de mayo, los periódicos informan la cancelación del mural proyectado para General Motors en la Chicago Worlds Fair (Feria Mundial de Chicago). No obstante, Bertram Wolfe negocia para que Rivera realice una serie de murales portátiles en la New Workers' School de Nueva York, en junio. Rivera, quien había recibido la suma total convenida por el encargo del Rockefeller Center, utiliza los fondos para terminar una serie de veintiún tableros al fresco titulados Retrato de América, que termina en diciembre. Asimismo finaliza dos murales para la Communist League of America (Opposition) (Liga Comunista de América (Oposición)), rama estadounidense del International Left Opposition (Oposición de la Izquierda Internacional) de León Trotsky.
El 26 de diciembre, Rivera y Kahlo llegan a México y poco después se mudan a su residencia recién terminada en San Ángel, al sudoeste de la Ciudad de México, diseñada por el arquitecto y colega muralista Juan O'Gorman.

El gobierno de México otorga a Rivera el permiso para reproducir una versión modificada del mural de la RCA, en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México. Termina el proyecto en el invierno de 1934.
Entre 1935 y 1954, Rivera realiza numerosos proyectos murales. En los Estados Unidos, termina Unidad panamericana en conjunción con la Golden Gate International Exposition (Exposición Internacional Golden Gate) celebrada en 1940. En México, sus proyectos murales incluyen obras para el Hotel Reforma (1936), el Instituto Nacional de Cardiología (1943-1944), el corredor del patio del Palacio Nacional (1945-1951), el Hotel del Prado (1947-1948), el Cárcamo del Río Lerma en el Bosque de Chapultepec (1951) y el Hospital de la Raza (1953).

La tempestuosa relación de Rivera con el Partido Comunista de México continúa tras su regreso a México. En 1937, el pintor ayuda a Trotsky a entrar en el país, y se convierte así en blanco conspicuo de ataques del partido estalinista. Durante los años cuarenta, Rivera presenta numerosas apelaciones para su readmisión al PCM, pero no es aceptado hasta septiembre de 1954. En agosto del año siguiente, viaja de nuevo a la URSS, invitado por la Moskovskaia Akademiia Khudozhestv (Academia de Bellas Artes de Moscú); durante su estancia en la Unión Soviética recibe tratamiento para un cáncer recientemente diagnosticado. Rivera regresa a México en abril de 1956. Muere en su estudio en San Ángel, el 24 de noviembre de 1957.