Colección 1940-1970: Works from the Collection

Agnes Martin. Friendship. 1963

Gold leaf and oil on canvas, 6' 3" x 6' 3" (190.5 x 190.5 cm). Gift of Celeste and Armand P. Bartos. © 2026 Estate of Agnes Martin / Artists Rights Society (ARS), New York

Conservador, Corey D’Augustine: Observemos el lienzo de Agnes Martin de 1963. Esta pintura se llama Friendship, o Amistad. Y de cierto modo, es una excepción en su trayectoria, debido a que usa materiales y algunas técnicas que no se ven con frecuencia en el resto de sus obras. Un detalle que debes notar es que esta lámina de oro es muy delgada, pero sigue siendo oro, algo para nada económico para una artista activa en la decada de los años 60, antes de que sus obras tuvieran éxito en el mercado.

El esgrafiado es una técnica que consiste en raspar la superficie para revelar una capa subyacente. Martin colocó la lámina de oro arriba y la dejó secar durante un día o más. Y luego raspó la superficie dorada para revelar la capa subyacente de color rojo. Es un material rojo que parece bol, un tipo de arcilla. De hecho, el bol se usa como primera capa en la técnica tradicional de dorado al agua. Es el tipo de técnica que se puede ver en las antiguas pinturas sobre tabla de Italia.

Tradicionalmente, el bol es una arcilla roja que, de hecho, es de este color rojo. Martin usa la misma lámina dorada, pero el rojo subyacente es pintura al óleo, no bol. En esta obra, usó la técnica de dorado al óleo y eligió este color para darle la apariencia tradicional de dorado al agua. Parece ser una pintura del Renacimiento, pero, en realidad, estamos viendo una versión de esa idea hecha en 1963.

Es muy probable que haya usado una regla u otra herramienta metálica para raspar la superficie de oro y dejar estos rayones que conforman la cuadrícula de la obra. Podemos ver el craquelado que dejó Martin al raspar con su herramienta. A mi parecer, es una superficie desigual pero bella porque, a medida que recorremos el lienzo con la mirada, encontramos áreas doradas y relucientes que nos cautivan.

Luego notamos una superficie jaspeada y apagada; es un ida y vuelta con la mirada, un vaivén de magnetismo. Pero como en todas las obras de Martin, no encontramos ninguna línea perfecta aquí. Todos los ángulos están un poco descentrados, y vemos partes saltadas que quizás Martin logró con un escalpelo o algun otra herramienta usada para craquelar la superficie. Se genera una tensión interesante.