Rio Branco es a la vez fotógrafo y cineasta, y me encanta la forma en que las 20 imágenes que componen esta icónica pieza son como storyboards, representando la intersección de su trabajo en fotografía y cine. Cada cuadro captura a dos niños haciendo capoeira, una forma de pelea muy estilizada que se basa tanto en el ballet como en el karate. Están actuando para la cámara, y simultáneamente determinados a ignorarla.
Sarah Meister, Curadora, Departamento de Fotografía