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Meet Me The MoMA Alzheimer's Project: Making Art Accessible to People with Dementia
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Práctica: Guía para museos

Esta guía expone en detalle cómo implementar un programa en un museo para individuos con la enfermedad de Alzheimer y para sus cuidadores. La oferta de programas educativos es una de las principales misiones de un museo y sirve como una vía para explorar las obras de arte y la historia cultural. Estas ofertas deberían extenderse a todas las audiencias, incluyendo individuos con discapacidades cognitivas. El programa debería enfocarse en las capacidades de los participantes para poder crear un ambiente tolerante y participativo en el que la enfermedad no suponga un inconveniente.


Diseño del programa

Objetivos del programa

Es importante tener una idea clara desde el principio de por qué quiere desarrollar un programa para individuos con la enfermedad de Alzheimer y de qué es lo que espera conseguir con el mismo. Considere lo siguiente:

  • ¿Cuáles son sus objetivos?
  • ¿Cómo valoraría si el programa ha tenido éxito?
  • ¿Quién es su audiencia objetivo: gente con la enfermedad de Alzheimer que viven en sus propias casas o aquellos que viven en centros de vivienda asistida, o ambos? ¿y sus cuidadores?
  • ¿Qué impacto positivo tendrá este programa para su museo? ¿y para la comunidad?
  • ¿Cómo puede utilizar lo aprendido al trabajar con esta audiencia para mejorar otros programas educativos?

Una vez que haya respondido a estas preguntas, discútalas con otros miembros del personal directivo de su museo. Hable con todas las personas que deban apoyar la iniciativa para que tenga éxito, ya que su participación en la creación de los objetivos del programa contribuirá a tener su apoyo desde el principio. También es fundamental mantener una línea de comunicación abierta entre el personal del museo relacionado con el programa, los individuos afectados con la enfermedad de Alzheimer y los especialistas en el campo. Sus contribuciones y recomendaciones son esenciales para el éxito de su programa.

Contenido del programa

El entorno del museo supone un marco ideal tanto para las experiencias de "mirar arte" como para las de "crear arte". Dependiendo del tamaño del museo, de la colección, de los espacios disponibles para actividades creativas, y de otras consideraciones relacionadas con el personal y la logística, ambos tipos de actividades podrían proporcionar experiencias significativas y mantenerse en el transcurso del tiempo.

A la hora de desarrollar los programas del museo, debería tener en cuenta el número de programas y los tipos de actividades en las que intervendrán los participantes. Es posible crear programas separados de "mirar arte" y de "crear arte", y también es perfectamente posible crear modelos en los que los participantes miran obras de arte y posteriormente se dirigen a salones de clase u otros espacios designados para crear sus propias obras.

Tipos de programas

A continuación tiene dos tipos de programas in situ que puede ofrecer en el museo:

  1. Programas para grupos procedentes, bien de organizaciones para el cuidado de la salud, como centros de asistencia, residencias de ancianos u otro tipo de centros de vivienda asistida, o bien de grupos de apoyo u otras organizaciones. Estos programas podrían ofrecerse de forma regular o bajo petición y los podrían poner en marcha tanto el museo como el centro externo. Si es posible, envíe educadores del museo para trabajar con los participantes en el centro en cuestión. Lo ideal, si es que la condición de los participantes lo permite, es que los programas fuera del museo de duración extendida incluyan al menos una visita al museo. Puede ser una buena idea comenzar enfocándose en un número pequeño de organizaciones para el cuidado de la salud, y añadir algunas más a lo largo del tiempo. Si ya trabajan con un centro en particular, consulte si tienen una división de demencia con la que se podría poner en contacto.
  2. Programas ofrecidos de forma regular para familias individuales en las que una persona con la enfermedad de Alzheimer visita el museo en compañía de un miembro(s) de la familia y/o un cuidador profesional. Estas familias vendrían al museo a visitar las galerías con otras familias en un grupo dirigido por un educador del museo. Los participantes tendrían que inscribirse en el programa con anterioridad, y la inscripción se realizaría por orden de llegada.

El número de programas ofrecidos de forma regular para grupos de familias individuales dependerá de la capacidad del museo. Empiece con un evento al mes o cada dos meses para poder hacer ajustes. A medida que su audiencia crezca, puede considerar aumentar el número de programas o implementar cambios.

Fechas y horas

Las fechas y horas que seleccione deben ajustarse a las necesidades de su museo, pero también a las necesidades de las personas con la enfermedad de Alzheimer.

Identifique las fechas y horas que sean más adecuadas para el museo. Podría ser cuando el museo esté cerrado al público, cuando no haya otras visitas de grupo programadas, o cuando la asistencia normal sea típicamente baja. Teniendo estas fechas y horas en mente, considere lo que puede ser mejor para sus participantes. En lugar de muy temprano, normalmente es mejor para las personas con la enfermedad de Alzheimer empezar más adelante, después de las 10:30 de la mañana. Por la tarde, es mejor hacerlo poco después del almuerzo, en lugar de más tarde. Es mejor que los programas no duren más de dos horas. Dependiendo de la hora que elija, tal vez quiera encontrar un lugar adecuado para que los participantes tomen un refrigerio antes o después del programa en el museo.

Número de participantes

Es importante mantener reducido el tamaño de cada grupo. Lo ideal sería que se limite el grupo a ocho personas con la enfermedad de Alzheimer y sus familiares y cuidadores, con un máximo de dieciséis personas. Es posible que pueda acomodar a más de un grupo a la vez, pero el número total de grupos que su museo podrá acomodar dependerá de:

  • El tamaño del museo.
  • La presencia de visitantes del público general u otros grupos, como grupos de escuelas o grupos de miembros del museo.
  • El personal.
  • Fondos disponibles.

Una vez más, es mejor empezar poco a poco. Después de que adquiera experiencia, tendrá una mejor idea del máximo de personas que puede acomodar sin afectar la eficacia del programa. A medida que el programa crezca, es posible que la demanda sea mayor que su capacidad operativa. En este caso, haga saber sus necesidades y limitaciones a sus colegas de trabajo con la idea de ver si se pueden hacer ajustes para satisfacer la demanda.

Costes

Sería ideal si el programa fuera gratuito para los participantes, pero también debe ser viable desde el punto de vista financiero. Algunas maneras para minimizar costes son:

  • Formar a guías voluntarios o hacer que el personal a tiempo completo dirija el programa.
  • Hacer que los participantes cubran sus propios gastos de transporte.
  • Programar las visitas de grupo durante las horas en las que el museo esté abierto para evitar costes adicionales de seguridad.
  • Llegar a acuerdos con organizaciones y agencias que trabajen con personas con la enfermedad de Alzheimer.

Cuando empiece a planificar sus programas, busque posibles fuentes de financiamiento en negocios locales, fundaciones y en la industria del cuidado de la salud. Invite a que visiten el museo con usted las personas con poder de decisión del museo, los miembros del consejo de organizaciones relacionadas con la enfermedad de Alzheimer, y las autoridades de la ciudad, del condado y del estado, para despertar su interés en el programa. Las cartas de apoyo de los participantes puede que ayuden a argumentar la necesidad de financiamiento adicional.

Información de contacto

Asegúrese de que la gente que esté interesada en el programa pueda obtener más información sobre el mismo y pueda inscribirse. En la medida de lo posible proporcione:

  • una dirección de e-mail y un sitio Web.
  • un número de teléfono que conecte directamente con el personal dedicado al programa.
  • un empleado que pueda contestar preguntas por teléfono y pueda hacer la inscripción.

Evaluación

Piense desde el principio cómo evaluará su programa, teniendo en cuenta para ello los objetivos que haya establecido. ¿Cómo medirá el éxito del programa? ¿Cuál es la mejor manera de recopilar la información? ¿Qué herramientas y criterios utilizará? Elabore su plan de evaluación al mismo tiempo que diseña su programa en lugar de esperar hasta que el este se haya implementado.

Personal para el programa

Los programas de calidad cuentan con personal capacitado y formado. Para este programa en particular necesitará un equipo de educadores, personal de reserva y del registro de entrada, ayudantes del programa y personal de seguridad.

Educadores

Es esencial tener buenos educadores para que el programa tenga éxito. Necesitará tener un educador por cada grupo de dieciséis participantes, ocho personas con demencia y los cuidadores que les acompañan. Los educadores de su programa no necesitan tener experiencia previa de trabajo con gente con la enfermedad de Alzheimer o conocimientos de los efectos de la enfermedad. Pueden adquirir esta información a través de cursos de formación y otras fuentes de información. Sabrán más sobre este tema a medida que adquieran experiencia impartiendo el programa. Sin embargo, hay algunos aspectos de su formación, experiencia y especialización que son muy importantes. Considere el grupo de educadores que estén actualmente trabajando en otros programas educativos de su museo, como son el personal a tiempo completo, educadores independientes y guías del museo, especialmente aquellos que:

  • Se sientan cómodos y tengan experiencia con gente de diferentes edades y capacidades (personas mayores, grupos de educación especial, individuos no verbales).
  • Tengan una base sólida de conocimientos de arte y de historia del arte.
  • Tengan conocimientos sólidos de las particularidades de la educación artística en general y de la educación en museos en particular.

Dentro del grupo de educadores que tengan estas cualidades, hable con aquellos que demuestren tener paciencia, amabilidad, creatividad, flexibilidad y sentido del humor al impartir sus programas, y que no se limiten a dar lecciones. Para evaluar su interés, invite a los educadores a una sesión informativa general acerca de la enfermedad de Alzheimer y las cuestiones relacionadas con la forma de trabajar con personas con demencia.

Los educadores ideales para su programa saben cómo iniciar y mantener la conversación al tiempo que proporcionan información histórico-artística en los momentos apropiados. Saben cómo hilar los comentarios hechos en la conversación del grupo y entrelazan adecuadamente las diferentes respuestas y opiniones. Utilizan sus conocimientos para proporcionar nuevas perspectivas sobre las obras y también dar validez a las respuestas e ideas de los participantes.

Si son los guías del museo los que dirigen los programas, puede ser conveniente establecer unas pautas para su participación en este programa en particular, como pueda ser tener el requisito de haber trabajado previamente con personas mayores; el haber dirigido visitas interactivas en el museo en los últimos seis meses; el haber asistido a programas de formación de guías de forma regular; y el haber recibido evaluaciones positivas en el último año.

Personal adicional

Tanto si está acogiendo a un grupo completo que proviene de una organización del cuidado de la salud, como si el grupo se compone de familias individuales que llaman y se inscriben, necesitará personal y/o voluntarios que realicen algunas funciones importantes.

Personal de reserva y del registro de entrada

Si es posible, dos empleados deberían ocuparse de inscribir por teléfono con antelación a los participantes, y de planificar y coordinar el proceso de registro el día del programa. El hecho de compartir esta responsabilidad ayuda en caso de que uno esté enfermo o de vacaciones y asegura que alguien con conocimientos del programa está siempre disponible para hablar con los participantes. Estos empleados deberían ser individuos remunerados que estén familiarizados con su museo y que puedan ayudar a los participantes cuando sea necesario. También deberían tener extensa experiencia con visitantes con discapacidades. Si su museo ya proporciona programas de accesibilidad, el personal de esos programas será adecuado para éste también. El tener empleados regulares y dedicados para estas dos funciones ayuda a tener relaciones más estrechas entre el personal y los participantes.

Ayudantes del programa

Por lo menos una persona adicional, ya sea remunerada o voluntaria, debería acompañar a cada educador en la visita. La función principal de esta persona es ocuparse de cualquier cuestión logística que surja, permitiendo así al educador que se concentre en la conversación del grupo. Algunas tareas comunes podrían incluir:

  • distribuir materiales, como las etiquetas con el nombre.
  • acompañar a los participantes al baño.
  • conseguir las sillas de rueda si hacen falta.
  • distribuir aparatos auditivos personales para la amplificación del sonido si fuera necesario.
  • llevar taburetes portátiles.
  • proteger el arte, junto con los guardas de seguridad.

El tener un segundo empleado permite que una persona esté al frente del grupo y otra esté al final, manteniendo junto el grupo a medida que se desplaza por el museo. Puede hacer que el personal realice funciones múltiples. Una de las personas del registro de entrada puede acompañar al grupo mientras visita el museo, y la otra puede permanecer en el lugar de registro durante la primera media hora del programa para recibir a personas que lleguen tarde, y ayudarles a que se unan a la visita que ya esté en curso.

En la mayoría de los casos, los grupos que provengan de organizaciones para el cuidado de la salud traerán consigo un número apropiado de cuidadores y ayudantes profesionales. Aún así,  la visita irá mejor si tiene un segundo empleado o un voluntario ayudando al educador con la logística.

Personal de seguridad

Se deberían seguir rigurosamente los requisitos de seguridad y las normas de su museo. Si el museo está cerrado, normalmente necesitará un guarda de seguridad por cada grupo de hasta veinticinco personas. Durante horas en las que el museo esté abierto, puede que no necesite guardas asignados específicamente a su grupo.

Formación del personal

Todo el personal y voluntarios necesitarán tener conocimientos prácticos sobre la demencia, sus efectos en las capacidades cognitivas, sus efectos en los cuidadores y las implicaciones para el programa. Planifique un taller inicial para los educadores y voluntarios que dé a todos una visión general de la enfermedad de Alzheimer. Tal vez pueda pedir a un representante de la sede local de la Asociación de Alzheimer o de un centro médico local que proporcione esta información. El taller debería incluir información básica acerca del programa y técnicas de comunicación para trabajar con esta audiencia. Después de este taller de formación inicial continúe con un taller práctico que dé a los participantes la oportunidad de planificar ellos mismos una visita.

Vea a su personal y voluntarios como un equipo. Proporcione oportunidades para relaciones de trabajo estables y productivas, como reuniones programadas de forma regular. Anime a los educadores a que se observen mutuamente para aprender de estilos diferentes, y proporcione comentarios sobre estrategias de enseñanza.

Estructura propuesta para los talleres de formación del personal

Correr la voz

Cuando esté diseñando su programa, piense en cómo puede llegar a su comunidad y desarrollar fuertes lazos que ayuden a que su programa crezca y prospere.

Desarrollo de relaciones

Identifique y desarrolle relaciones con grupos y comunidades clave, como por ejemplo:

  • sedes y oficinas regionales de la Asociación de Alzheimer.
  • centros médicos locales.
  • centros de vivienda asistida.
  • residencias de ancianos.
  • centros de día de adultos.

Reúnase con los representantes de estos grupos para familiarizarse con el campo del cuidado de la demencia y para hacerles partícipes en el programa. Realice esto lo antes posible dentro de su planificación. Los consejos y contribuciones de estos grupos ayudarán a que su programa cumpla con las expectativas y necesidades de su comunidad. Pídale a las personas en estos grupos que le sugieran otras organizaciones con las que pueda contactar y que le apoyen en su promoción y alcance a comunidades afectadas.

Cuando contacte con los centros de vivienda asistida, los centros de día de adultos, o las residencias de ancianos, explique el programa, determine si existe interés en el mismo y conteste preguntas. Una vez que haya decidido que va a desarrollar un acuerdo, visite los centros para:

  • conocer a miembros clave del personal.
  • conocer a algunas de las personas con la enfermedad de Alzheimer.
  • familiarizarse con el entorno y con las actividades diarias.
  • aprender sobre las necesidades especiales o los requisitos de individuos que probablemente participen en su programa.

Si es posible, la visita debería incluir al coordinador de actividades de los centros y al educador del museo que probablemente dirija el programa. También puede traer algunas postales o pósters de obras de arte que pudieran incluirse en una visita típica, para ayudar a familiarizar al personal de los centros con la colección de su museo.

Anuncios a la comunidad

Debería utilizar diversos métodos para informar a la comunidad sobre su programa e invitarles a participar en el mismo. También puede canalizar información y hacer actualizaciones a través de los acuerdos que haya desarrollado.

Envíos por correo ordinario

Envíe invitaciones por correo ordinario y/o correo electrónico. Al principio puede utilizar una lista de distribución compuesta por miembros del museo y otros incluidos en listas de distribución de la comunidad, pero a la larga debería crear una lista de distribución específicamente dedicada a personas con la enfermedad de Alzheimer y a sus cuidadores. Envíe estas invitaciones siempre que tenga programas en curso. Si ofrece estos programas con una periodicidad mensual, envíe los anuncios mensualmente con suficiente antelación para que los destinatarios puedan inscribirse en el programa que está anunciando.

Cada vez que haga un envío con un nuevo programa, compruebe que tiene información de correo actual para todos los participantes y actualice y amplíe su lista de direcciones. Pida a los participantes que le ayuden invitando a otros individuos que puedan estar interesados en el programa e informando al personal de los centros.

Sitio web

Ponga de relieve el programa en el sitio web de su museo con un enlace a una información más detallada, como:

  • una explicación de la audiencia a la que va dirigido.
  • fechas y horas de los programas.
  • una breve descripción de lo que sucede antes, durante y después de los programas.
  • instrucciones e información de contacto claras para la gente que quiera obtener más información o inscribirse.
  • sugerencias de lo que los participantes pueden hacer antes y después de un programa para enriquecer su experiencia.
  • detalles sobre la accesibilidad, transporte, estacionamiento, coste y otras cuestiones logísticas.

Utilice un tipo de letra grande que sea fácil de leer. No olvide mencionar a sus patrocinadores y contribuyentes. La inserción de imágenes de arte que se vayan a incluir en próximos programas puede ayudar a hacer que el sitio web resulte más atrayente y llamativo. Una vez que el programa haya empezado, puede también colocar fotografías del programa, de los participantes y de los educadores, pero asegúrese de obtener con antelación sus autorizaciones por escrito.

Folletos

Prepare panfletos o folletos que incluyan la mayor parte de la información del sitio web. Utilice un tamaño de letra grande e imágenes para mejorar la legibilidad. Coloque estos folletos en un lugar destacado en la recepción de su museo. Envíelos a grupos clave, comunidades, familias y profesionales de la salud que trabajen en este campo. Distribúyalos cuando se reúna o hable con grupos de la comunidad.

Reuniones y conferencias

Hable sobre el contenido de su programa en grupos de apoyo, reuniones de la comunidad y en conferencias locales o regionales. Presente la información y hable de los beneficios para los participantes y para la comunidad en su conjunto.

Logística

El programa funcionará en lo sucesivo de forma más fluida si presta atención a las cuestiones administrativas en la fase inicial de la planificación. Algunos aspectos importantes a considerar son las reservas y la programación, el transporte y estacionamiento, los procedimientos del registro de entrada y de salida y la anticipación de los ajustes de última hora.

Reservaciones y programación

La persona que se encarga de las reservaciones por teléfono es el primer punto de contacto para la mayoría de los participantes. La interacción telefónica inicial marca la tónica de su programa, por lo que debería ser lo más clara posible. Cuando se hace la reservación de un grupo es importante averiguar:

  • el número de participantes con la enfermedad de Alzheimer, su sexo y su edad.
  • el número de cuidadores.
  • si alguno de los participantes es no verbal.
  • si alguno de los participantes necesita una silla de ruedas.
  • si procede, la relación del cuidador con la persona con demencia.
  • si algún participante tiene otras discapacidades, incluyendo dificultades auditivas.
  • si los participantes han tenido alguna experiencia previa con museos.
  • si los participantes han tenido alguna experiencia previa de "crear arte".
  • cómo se enteraron del programa.
  • cualquier otra información o necesidades especiales.

Asegúrese de proporcionar el nombre y el número de teléfono de la persona encargada de las reservaciones para cualquier pregunta que pueda surgir, su política de cancelaciones y el coste del programa, si lo tuviera. Si está inscribiendo a un grupo, haga un seguimiento varios días antes de la visita, contactando para ello con el responsable del grupo. Confirme toda la información relevante, incluyendo la fecha y hora del programa, el número de participantes y las instrucciones para el momento de la llegada.

Si está inscribiendo a los participantes de forma individual, reúna la misma información para cada reservación y vaya recopilándola a medida que la recibe. Si se inscriben muchas familias, puede ser difícil confirmar con todos ellos antes de que comience el programa. Es de esperar que algunas familias no se presenten, mientras que otras lo hagan sin haberse inscrito de antemano.

Transporte y estacionamiento

Piense con antelación cómo llegarán los participantes al museo y cómo se irán. Proporcione varias opciones y ayúdeles tanto como pueda con la planificación. Todos apreciarán en gran manera que el transporte sea lo más sencillo posible. Para aquellos individuos o grupos que proporcionen su propio medio de transporte, considere:

  • a qué distancia se encuentran y cuánto tardarán en llegar.
  • cuál es la mejor ruta para llegar al museo.
  • si hay un servicio de transporte público disponible o si hay medios de transporte gratuitos (o económicos) para personas con discapacidades (como Access-A-Ride u otros servicios).
  • si hay estacionamiento con un precio razonable cerca del museo o un aparcamiento que dé descuento al museo.

Registro de entrada y de salida  

Determine el lugar óptimo para el registro de entrada y de salida. Busque un lugar que:

  • sea relativamente pequeño.
  • tenga acceso para sillas de rueda.
  • tenga un perchero o guardarropa cerca.
  • tenga baños cerca.
  • esté tan cerca como sea posible del estacionamiento y de la entrada.
  • esté protegido del tránsito de personas entrando y saliendo del museo.
  • sea tranquilo y no haya mucho ruido.
  • tenga suficientes sillas o bancos en los que los participantes puedan sentarse cómodamente mientras esperan a que empiece el programa.
  • esté a una distancia corta caminando al lugar de destino o esté cerca de los ascensores.

Además de la lista de todos los participantes inscritos en el programa, organice de antemano para tener lo necesario en el lugar del registro de entrada: taburetes portátiles, sillas de rueda, percheros, aparatos auditivos personales (que amplifiquen el sonido de la voz del educador), etiquetas con el nombre (que le ayudarán a dirigirse a cada uno de los participantes por su nombre y les ayudará a ellos a recordar los nombres del personal), e información acerca de próximos programas. Si va a tener a más de un grupo al mismo tiempo, puede ser útil asignar etiquetas de nombre de colores diferentes para poder distinguirlos. Por último, planifique lo que va a hacer al final de la visita, incluyendo:

  • proporcionar información sobre programas y servicios futuros.
  • recoger las banquetas y los aparatos auditivos personales.
  • ayudar a los participantes a recoger sus abrigos y otros objetos personales.
  • mostrar a los participantes el camino hacia los baños.
  • pedir a los participantes que llenen evaluaciones orales o escritas (teniendo en cuenta que los individuos con demencia pueden necesitar ayuda).
  • ayudar a localizar los vehículos, furgonetas, autobuses u otros medios de transporte.

Si fuera posible, entregue pequeñas reproducciones de obras de arte para que los participantes se lleven a casa y ofrézcales pases gratuitos del museo para que puedan regresar por su cuenta.

Cambios de última hora

Hay muy pocos planes que funcionen exactamente tal como se han diseñado, por lo que debe estar preparado para lo imprevisto. En las fases iniciales del programa, intente reunirse con el personal el día antes de su comienzo. Repase su plan e identifique cualquier cambio:

  • ¿Ha habido cancelaciones?
  • ¿Ha cambiado el número de participantes?
  • ¿Hay que reorganizar los grupos?
  • ¿Hay suficientes educadores/personal/voluntarios disponibles y preparados?
  • ¿Hay algún asunto especial que tener en cuenta, como pueda ser mantenimiento del edificio, obras que ya no estén expuestas o exposiciones especiales?
  • ¿Hay algo más que potencialmente podría afectar al programa, como condiciones meteorológicas o días festivos?

Manténganse en contacto en las horas antes de que empiece el programa. Revisen los pormenores y hagan modificaciones de última hora si fuera necesario. Para que el programa tenga éxito es necesario que haya una comunicación directa y estrecha entre el personal asignado.

Por encima de todo, sea flexible. Algunos participantes llegarán pronto, otros llegarán tarde. Uno de los empleados del registro de entrada debería permanecer en este lugar durante treinta minutos después de la hora prevista para el comienzo del programa, para poder atender a personas que lleguen tarde. Acoja a toda persona que desee participar

Programas de mirar arte

Tanto si está acogiendo a un grupo de una organización para el cuidado de la salud como si es un grupo de familias individuales para un programa de mirar arte, debería desarrollar un modelo que se ajuste a las necesidades e intereses específicos de sus participantes. Fundamentos para conectarse con el arte describe en detalle y proporciona ejemplos específicos del proceso que figura a continuación a grandes rasgos. Si está trabajando fuera del museo en una organización para el cuidado de la salud, la esencia de su programa será similar a su experiencia en el museo. Sin embargo, necesitará utilizar reproducciones o imágenes digitales, y tener en consideración otras cuestiones logísticas relativas al lugar que esté visitando. La Guía para organizaciones del cuidado de la salud trata cuestiones a considerar en centros fuera del entorno del museo.

Preparación de una visita

Selección del tema

Su tema debería ser apropiado y relevante para individuos con discapacidades cognitivas y debería captar el interés y la imaginación de todos los participantes. Se puede enfocar en un artista, un asunto o un periodo en particular, resaltar importantes obras de la colección del museo, o enfocarse en exposiciones especiales.

Selección de las obras de arte

Elija de cuatro a seis obras que encajen bien con su tema y trace el recorrido entre las mismas. Establezca la secuencia de las obras de manera que se conecten con el tema que haya elegido. La posición relativa de una obra respecto a las otras (si utiliza obras originales localizadas en un museo) y las actividades que realizarán cuando estén delante de las mismas contribuirán a determinar la secuencia. No olvide tener en cuenta la escala de las obras así como el número de obras adyacentes: no elija obras de arte que sean demasiado pequeñas y evite las paredes o áreas que contengan demasiadas imágenes. Evite desplazarse en exceso: no elija obras que estén demasiado lejos una de la otra. También considere el nivel de comodidad de las galerías que visite (iluminación, asientos, temperatura) y tenga en cuenta otros eventos que puedan tener lugar al mismo tiempo y que potencialmente puedan distraer a los participantes.

Preparación de la información histórico-artística

Busque información sobre las obras y los artistas que piense mostrar utilizando los recursos de su museo, los catálogos de exposiciones, las cédulas o etiquetas de la pared del museo y libros. Intercale esta información en su conversación para mejorar la comprensión de los participantes, para ayudar a validar sus interpretaciones y para despertar su interés. Prepárese también para contestar preguntas relativas a las operaciones generales del museo, como el procedimiento para adquirir las obras, la planificación de las exposiciones y la logística de las obras expuestas. Esta "información privilegiada" hace que los participantes sientan que se les está ofreciendo una visita muy especial.

Preparación de las preguntas para la conversación

Prepare de tres a cinco preguntas concretas que inviten a la exploración de cada obra. Comience con preguntas sencillas del tipo, "¿Qué ven en este cuadro?" o, "¿Qué colores utiliza el artista?" A medida que el grupo se sienta más cómodo podrá hacer preguntas más interpretativas del tipo, "¿Cómo titularían este cuadro?" o "¿Qué piensan que sucede después?"

Planificación de una conversación en pequeños grupos (Turnos de charla)

Prepare una actividad centrada en una conversación sobre una de las obras, con el objetivo de promover un análisis más profundo y fomentar la interacción entre los participantes. La actividad debería ser clara y debería permitir a los participantes conectar la obra y el tema con sus vidas personales y con su imaginación.

El día del programa

Bienvenida

El día del programa prepare todos los materiales necesarios para registrarse en la entrada. Salude cordialmente a los participantes según vayan llegando. Entrégueles las etiquetas para sus nombres, los taburetes y los aparatos auditivos personales si fuera necesario. Tome sus abrigos y haga lo que pueda para que estén tan cómodos como sea posible.

Comienzo de su visita

Intente relacionarse con los participantes mientras esperan a que empiece el programa: charlando con ellos, preguntándoles sobre su día o compartiendo alguna información personal sobre usted. Cuando comience el programa, haga que los participantes se sientan cómodos dándoles información acerca de dónde están y de lo que van a hacer. Dígales que el programa está diseñado para ser una experiencia interactiva basada en una conversación, no una lección, y que se van a concentrar sólo en unas cuantas obras. Puede que este programa sea bastante diferente a los que están acostumbrados. Presente el tema y mencione los nombres de algunos de los artistas cuyas obras verán.

En las galerías

A medida que se desplazan hacia la primera obra, deje que los participantes disfruten del espacio y del entorno del museo en sí. Vaya despacio, señalando diferentes elementos de la arquitectura y el diseño. Comparta algunas anécdotas sobre la historia del museo y su evolución. Haga que la presencia de las obras de arte y el entorno del museo se convierta en parte de la experiencia.

Mientras estén en las galerías, es importante tener en mente la siguiente estructura y directrices, las cuales están también detalladas en Fundamentos para conectarse con el arte. El seguimiento de estos pasos propicia un ambiente de apoyo y participación. Mantenga el sentido del humor y la sinceridad en su conversación mientras guía a los participantes a través de las siguientes fases de conexión con cada obra:

OBSERVACIÓN

Invite a los participantes a que observen de cerca la obra de arte antes de tomar sus asientos. Déles suficiente tiempo para que se acomoden y se sientan a gusto. La organización de los asientos debería permitir que todas las personas tengan una vista clara de la obra. Una vez que estén sentados, anime a los participantes a observar la obra en silencio alrededor de un minuto antes de que empiecen a describir lo que ven.

DESCRIPCIÓN

Empiece simplemente pidiendo a la gente que enumere lo que ve y que describa la obra. Haga preguntas que faciliten la descripción, hable directamente a cada participante y mantenga el contacto visual. Repita y resuma todas las observaciones para crear un inventario visual completo de la obra.

INTERPRETACIÓN

Después de tomar un inventario visual completo, proceda a la interpretación de la obra. Promueva la amplitud y la variedad de interpretaciones. Haga diferentes tipos de preguntas para fomentar interpretaciones más creativas. Proporcione información histórico-artística que sea relevante a las respuestas e intereses del grupo.

CONEXIÓN

A medida que avance el programa, pida a los participantes que conecten la obra de arte con sus vidas y experiencias y con el mundo en general. Esto permitirá al grupo explorar nuevas perspectivas sobre la obra y sobre ellos mismos. No dude en pedirles sus opiniones o en ofrecer su propia perspectiva.

CONVERSACIÓN EN PEQUEÑOS GRUPOS (TURNOS DE CHARLA)

Incorpore una conversación en pequeños grupos durante la segunda o tercera obra. Divida a los participantes en grupos de como máximo seis personas para hablar sobre las obras de forma más personal. Proporcione a los grupos una línea de discusión para animarles a explorar una idea más en profundidad o para conectar la obra con sus propias vivencias personales.

RESUMEN

Hacia el final de la conversación sobre cada obra (y al final del programa), conecte los diferentes hilos de la conversación, resumiendo y sintetizando las ideas y opiniones que hayan surgido. Muestre entusiasmo y realce el valor de esta experiencia. Agradézcales su participación y dé paso a los comentarios finales.

Programas de crear arte

Hay una amplia variedad de medios, materiales, técnicas y estrategias que puede utilizar para los programas de &crear arte. Los proyectos dependerán del área de interés y de la especialización del educador, así como de los intereses y capacidades de los participantes. Esta parte de la guía proporciona un esquema para la planificación y la implantación de programas de crear arte, tanto en su museo como fuera del mismo. Para muestras de proyectos relacionados con temas específicos vea los Módulos de arte.

Es importante determinar el interés de los participantes en crear arte. Algunos adultos que no hayan experimentado con arte de forma regular a lo largo de sus vidas pueden no estar cómodos con este tipo de expresión, mientras que a otros puede que les encante participar. A la hora de determinar si ofrecer programas de crear arte, tenga en consideración lo siguiente:

  • La experiencia y el nivel de comodidad de su personal. ¿Se sienten los educadores cómodos impartiendo tanto programas de mirar arte como de crear arte? ¿Están interesados en trabajar con el mismo grupo durante un tiempo si alguien lo solicitara? ¿Están disponibles a trabajar fuera del museo en una organización para el cuidado de la salud si fuera necesario?
  • El tamaño de los grupos. ¿Es demasiado grande el grupo? ¿Estarán los miembros suficientemente interesados en participar? ¿Afectará el tamaño del grupo a su capacidad de participación?
  • Las consideraciones logísticas relacionadas con un programa de crear arte o con un programa que incluya componentes tanto de mirar arte como de crear arte. Por ejemplo, si está considerando mirar y hablar del arte en el museo seguido de una actividad de crear arte, ¿tendrá suficiente tiempo? (El programa no se debería extender más de dos horas). ¿Habrá un estudio disponible? ¿Están los estudios cerca de las galerías y son fáciles de acceder?

Diseño de los proyectos

Objetivos del proyecto

Considere los objetivos de su programa y las maneras en que complementará los proyectos de crear arte en el estudio con conversaciones sobre obras de arte originales o reproducciones. Si está trabajando fuera del museo, piense en la cantidad de tiempo que pasará hablando sobre obras de arte y la cantidad de tiempo que pasará creando arte. Además, la naturaleza del proyecto dependerá de cuántos programas tenga con los mismos participantes. Puede realizar un trabajo en mayor profundidad si tiene diferentes programas de crear arte con el mismo grupo, pero también puede crear trabajos interesantes con un solo programa.

Como regla general, diseñe proyectos sencillos y amenos. Lo que se pretende es explorar el potencial artístico y la creatividad de los participantes sin sobrecargarlos con instrucciones complicadas. Diseñe proyectos que sean interesantes y atrayentes para los participantes, pero que no requieran necesariamente habilidades artísticas avanzadas, y evite aquellos que podrían ser considerados infantiles. Proporcione cierta estructura pero dejando suficiente espacio para la flexibilidad y las adaptaciones individuales. A la hora de elegir materiales y procedimientos, asegúrese de tener en cuenta las limitaciones físicas y menor destreza típicas de la edad. Invite a los cuidadores a participar cuando sea posible y apropiado.

Selección del tema

Su proyecto debería tener un tema general que proporcione estructura y propósito a la experiencia. Investigue artistas cuyas obras pueda mostrar como ejemplos y pueda relacionar con este tema. Si está en el museo, puede visitar las galerías antes del trabajo en el estudio o después de empezar algunas de las actividades. Debería haber una gran sinergia entre las conversaciones sobre las obras de arte en el museo y la práctica activa de los participantes. Deje claro que está mostrando estas obras sólo como ejemplos de piezas sobre las que reflexionar, y no como una sugerencia de que los participantes deberían tratar de producir resultados similares.

Creación de muestras

Los participantes podrán hacerse una mejor idea de lo que pueden crear si les muestra ejemplos de trabajos terminados u obras en curso. También puede compartir algo personal con el grupo mostrándoles algo hecho a mano. La muestra debería representar un nivel de capacidad que esté a la altura de los participantes.

Preparación de los materiales

Asegúrese de que tiene suficientes materiales para todos. Cuente con que algunos participantes querrán hacer más de un objeto. Si va a desplazarse a un lugar fuera del museo, asegúrese de planificar con antelación los materiales que necesitará llevar y lo que puede proporcionar el centro al que va.

Instrucciones

Utilice instrucciones paso a paso que sean fáciles de entender y de seguir. Para proyectos que tengan un número limitado de pasos, escriba las instrucciones de antemano para poder repartirlas el día del programa. Las instrucciones serán más fáciles de entender si a la vez muestra ejemplos de obras en curso.

Implementación del programa

Presentación del programa

Dé la bienvenida al grupo de forma cordial y con entusiasmo. Pregunte si hay algún participante que sea artista o que haya tenido experiencia creando arte. Explique lo que los participantes crearán y cómo lo crearán. Muestre y hable de los materiales que haya traído y explique cómo los utilizarán. Exponga el tema general para ayudar a proporcionar un marco para el proyecto. Explique la cantidad de tiempo que pasarán en el estudio y la manera en la que conectará el trabajo en el estudio con las conversaciones en las galerías.

Conversaciones sobre las obras de arte

Utilizando las estrategias expuestas en Fundamentos para conectarse con el arte, guíe a los participantes en una conversación sobre una o más obras de otros artistas, relacionándolas con su tema general. Asegúrese de hablar sobre los materiales, las técnicas y las propiedades formales de las obras. Aunque siempre es mejor mirar obras de arte originales en el museo, también puede utilizar reproducciones en el estudio. Recuerde dejar las imágenes visibles mientras los participantes estén trabajando en sus propios proyectos. Si está trabajando fuera del museo, asegúrese de llevar reproducciones y/o mostrar imágenes digitales.

Creación de un entorno de trabajo positivo

Elija el salóon de clase o estudio que sea más cómodo y esté lejos de distracciones. Los asientos, la iluminación y la temperatura deberían estar en condiciones óptimas en términos de comodidad. Durante el primer programa de los participantes, les puede incluso hablar sobre la función del estudio para éste y para otros programas del museo, de manera que se familiaricen con el espacio. Si está trabajando fuera del museo, asegúrese de contactar de antemano con el personal del centro para reservar y preparar un espacio que tenga distracciones mínimas.

Ayude a los participantes a comenzar con sus proyectos, asistiéndoles en cualquier cosa que necesiten. Déles las instrucciones y repita tantas veces como sea necesario. Asegúrese de equilibrar los objetivos del programa con el estado de ánimo particular y los intereses del grupo. Haga todo lo que pueda por adaptarse a las distracciones de todo tipo.

Apoyo a los participantes

Propicie una experiencia "sin fracasos" que sea segura y que les cree confianza, y esté listo para hacer cambios si fuera necesario, teniendo en cuenta las diferencias en capacidades e intereses. Muestre paciencia con sus palabras y con su tono, utilice sentido del humor y comparta historias personales para crear un ambiente informal. No sea condescendiente. Ofrezca refuerzos positivos con elogios específicos; por ejemplo, "Me gusta cómo utiliza el verde en este cuadro" es más útil que un comentario general del tipo "Está muy bien".

Presentación de las obras de arte

Pida a los participantes que hablen sobre su trabajo con el resto del grupo y que digan tanto como deseen sobre el mismo. Pueden hacer esto de forma individual o junto con sus cuidadores. La presentación de sus trabajos permite a los participantes conectarse tanto con los otros participantes como con el personal, y contribuye a que todos se sientan reconocidos por sus logros.

Exposición de las obras de arte

Si el museo tiene un espacio para exponer las obras creadas en los programas educativos, considere reservar ese espacio para una exposición de las obras de los participantes. Si ya ha reservado este espacio y sabe que la exposición tendrá lugar al finalizar el programa, informe a los participantes desde el principio. Invite a familiares, amigos, patrocinadores y a quien usted piense que pueda estar interesado. Los participantes se sentirán orgullosos de ver sus propias creaciones y las de los demás. Se debería colocar al lado de cada obra una etiqueta con el nombre del artista y el título de la obra, en letra grande y legible. Si está trabajando fuera del museo, anime al personal del centro a que exponga las obras de los participantes. Si hay diferentes grupos que han participado en los programas del estudio, la exposición final podría incluir una pieza elegida por cada participante. Después de la exposición, devuelva las obras a los participantes.

Estructura propuesta para los talleres de formación del personal

  1. Invite al taller a todos los educadores, guías, ayudantes del programa y demás personal, incluyendo a cualquier persona que participe en el programa a cualquier nivel. Ponga a todos al día en el desarrollo del programa: las cuestiones logísticas, las fechas en las que se ofrecerá el programa, el número de participantes que espera y otras cuestiones. Repase los objetivos tanto del programa como del taller de formación.
  2. Invite a un representante de una sede de la Asociación de Alzheimer o de un centro médico local a que dé una visión general de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Pídale que cubra temas como la definición de la enfermedad de Alzheimer, el número de personas afectadas y lo que supone esto para la comunidad en su conjunto, los efectos de la enfermedad de Alzheimer en las capacidades cognitivas de aquellos afectados y el impacto de la enfermedad de Alzheimer en sus cuidadores. Es importantísimo entender la enfermedad y cómo afecta tanto a la persona con la diagnosis como a su cuidador. Esta información ayudará a los educadores y a los guías a ver las maneras de adaptar las visitas del museo a esta audiencia.
  3. Invite a varios individuos que vivan con la enfermedad así como a sus cuidadores a que hablen de sus experiencias. Si es posible, coordine un panel de discusión con estos individuos, moderado por alguien al que conozcan y en quien confíen, ya sea alguien del museo o de la organización de cuidado de la salud. Un panel moderado proporcionará nuevas perspectivas de las vivencias de aquellos afectados por demencia, junto con información sobre los tipos de experiencias y programación que serían útiles para ellos.
  4. Muestre cómo guiar una visita. Esta demostración debería durar alrededor de una hora y puede tener lugar en el museo. Deje muy claros los diferentes pasos del programa, describiendo y discutiendo cada uno de los componentes. La demostración debería dar a sus educadores una mejor idea de cómo llevar a cabo una visita, incluyendo qué tipo de preguntas hacer y cómo intercalar la información histórico-artístico en la conversación interactiva.
  5. Dé la oportunidad al personal de crear su propia visita en el museo utilizando obras de arte originales, o en la sala de reuniones utilizando reproducciones. Este ejercicio es especialmente necesario para aquellos que vayan a guiar las visitas, aunque se debería animar a todo el personal a que se quede. Divida a los educadores y a los guías en equipos de no más de seis personas. Pídale a cada grupo que elija un tema utilizando imágenes de su colección. Deberían preparar lo siguiente:
    • una selección de cuatro obras relacionadas con el tema.
    • una secuencia de las obras.
    • una ruta por el museo y por otros espacios que cubra las obras que desean tratar y que tenga en consideración las limitaciones físicas de los participantes.
    • de tres a cinco preguntas para conversar sobre cada obra.
    • de tres a cinco puntos histórico-artísticos por obra.
    • una actividad para una conversación en pequeños grupos (Turnos de charla) para realizar hacia la mitad de la visita.
    Dé a los equipos hasta treinta minutos para preparar sus visitas, mientras que los encargados de la formación circulan entre los grupos para observar y ayudar.
  6. Pida a un portavoz de cada grupo que presente la visita. Ésta es también una oportunidad para que todos hablen sobre qué hacer en diferentes situaciones que se puedan plantear en un programa real. Recuerde a su personal que hablar de estas situaciones les puede ayudar a estar más preparados, pero que cada visita será muy diferente y presentará satisfacciones y desafíos inesperados. Para ejemplos de situaciones que pueden surgir, vea la sección Situaciones desafiantes de Fundamentos para conectarse con el arte.
  7. Una vez que hayan puesto en común las visitas y discutido las ideas, abra una ronda para preguntas y comentarios. Asegure al personal que el programa crecerá de forma natural y que se reunirán periódicamente para intercambiar experiencias de manera que se pueda mejorar el programa.
  8. Pida al personal que evalúe el taller, para que le digan lo que funcionó, lo que no funcionó, y lo que se podría hacer para mejorar el programa de formación en el futuro. Diseñe unos formularios sencillos para este propósito.
  9. Podría ser útil asignar una tarea para los guías, para que lo presenten en un segundo taller de continuación. Esto les dará la oportunidad de practicar, reflexionar, y decidir si les gustaría guiar visitas, ayudar en las visitas, o ni siquiera trabajar con el programa. También ayudará al personal a evaluar a los guías y recomendar aquellos que estén más entregados al proyecto.
  10. Pida a los participantes que lean Antecedentes de la enfermedad de Alzheimer en este libro y que visiten www.alz.org para obtener más información sobre la enfermedad. Además, pídales que lean Fundamentos para conectarse con el arte. Esta guía contiene información básica para planificar las visitas y facilitar las conversaciones de grupo y servirá de refuerzo de lo que han aprendido en el taller.
  11. Invite a los educadores y a los guías a que observen las visitas en vivo. Los educadores y los guías se sentirán más tranquilos y tendrán menos preocupaciones si tienen la oportunidad de ver un programa real antes de guiar uno por su cuenta.


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